VINCULACIÓN TERRITORIAL
Educación conectada al territorio
En Planeta Sostenible entendemos que la educación no ocurre solo en las aulas. También se construye en los territorios, en los paisajes que habitamos y en las comunidades que sostienen sus prácticas culturales y sus memorias. Vincular educación y territorio implica reconocer que el conocimiento surge de las relaciones vivas entre personas, lugares, historias y ecosistemas.
Por eso desarrollamos proyectos que se insertan en la vida local, escuchando a las comunidades y documentando las prácticas que mantienen vivo el patrimonio cultural y natural. Desde esta perspectiva, el territorio no es solo un contexto para aprender: es una fuente de experiencias, saberes y narraciones que permiten comprender mejor quiénes somos y cómo habitamos el mundo.
En este eje compartimos iniciativas que nacen de ese encuentro entre educación, comunidad y paisaje, donde el patrimonio se entiende como algo vivo: una red de vínculos, memorias y prácticas que siguen construyéndose en el presente.
Capilla de La Dormida
El Vía Crucis: memoria, comunidad y patrimonio vivo
Cada año, durante el Viernes Santo de Semana Santa, la comunidad de La Dormida se reúne frente a la capilla para representar el Vía Crucis.
Más que una simple representación religiosa, esta práctica constituye uno de los momentos en que la memoria, la fe y la vida comunitaria del territorio se encuentran y se hacen visibles.
Vecinos del sector —niños, jóvenes y adultos— participan recreando las distintas escenas del relato bíblico que recuerda los últimos momentos de la vida de Jesús. Algunos asumen el papel de soldados romanos, otros representan a María, a los discípulos o a los testigos de la escena.
El relato se vuelve acción.
Bailes Chinos del Valle Interior de Valparaíso
Fotografía, edición y relato como formas de patrimonio vivo
Durante 2025, en Planeta Sostenible realizamos un proceso de registro fotográfico en torno a distintas celebraciones de Bailes Chinos en el valle interior de la Región de Valparaíso, particularmente en las comunas de Limache, Olmué, La Calera y otros territorios cercanos.
Los Bailes Chinos constituyen una de las tradiciones más profundas del patrimonio cultural chileno. Sus cantos, danzas y ritualidades religiosas forman parte de un tejido cultural que ha sido transmitido durante generaciones y que hoy continúa vivo en las comunidades que sostienen estas celebraciones.
Sin embargo, este proyecto no surgió únicamente con la intención de documentar una tradición.




