Durante 2025, en Planeta Sostenible realizamos un proceso de registro fotográfico en torno a distintas celebraciones de Bailes Chinos en el valle interior de la Región de Valparaíso, particularmente en las comunas de Limache, Olmué, La Calera y otros territorios cercanos.
Los Bailes Chinos constituyen una de las tradiciones más profundas del patrimonio cultural chileno. Sus cantos, danzas y ritualidades religiosas forman parte de un tejido cultural que ha sido transmitido durante generaciones y que hoy continúa vivo en las comunidades que sostienen estas celebraciones.
Sin embargo, este proyecto no surgió únicamente con la intención de documentar una tradición.
Surgió desde una pregunta más amplia:
¿Qué ocurre cuando una mirada observa, selecciona y vuelve a narrar lo que sucede en una celebración viva?
Durante mucho tiempo el patrimonio fue entendido principalmente como un conjunto de objetos: trajes, instrumentos, edificios o imágenes antiguas.
Hoy sabemos que el patrimonio cultural es mucho más que eso.
Es una práctica viva, sostenida por comunidades que siguen reuniéndose para celebrar, recordar y transmitir sus tradiciones.
En el caso de los Bailes Chinos, lo que permanece vivo no es solo el traje o la coreografía.
Es la comunidad que se reúne,
el sonido de las flautas,
las promesas,
los encuentros entre generaciones,
la devoción que vuelve a activarse cada año.
El patrimonio ocurre en ese encuentro.
Cuando un fotógrafo llega a una celebración como observador, su presencia introduce una segunda capa de interpretación.
La fotografía parece registrar lo que ocurre, pero en realidad implica una serie de decisiones:
dónde mirar
cuándo capturar un momento
qué queda dentro del encuadre
qué queda fuera
Cada imagen es una forma de interpretar lo que sucede.
En este sentido, la fotografía no solo documenta una tradición.
También propone una manera de mirarla.
Este proyecto dio un paso más.
Las fotografías realizadas durante las celebraciones no quedaron únicamente como registros aislados. Fueron seleccionadas, ordenadas y acompañadas por textos, dando origen al libro:
La Flauta Mágica: un viaje al corazón de los Bailes Chinos.
En este libro, la tradición es narrada desde la voz simbólica de la flauta, instrumento central de estas cofradías. A través de esa voz, el lector recorre distintos momentos de la fiesta: los preparativos, las promesas, la procesión, el ascenso al cerro y el cierre de la celebración.
Este proceso editorial transforma el registro fotográfico en algo distinto.
La mirada se convierte en relato.
En este punto aparece una idea importante para comprender el sentido de este proyecto.
El patrimonio vive en las comunidades que sostienen la tradición.
Pero también vive en las formas en que esa tradición se observa, se interpreta y se vuelve a contar.
Cuando una celebración es fotografiada, editada y transformada en un libro, ocurre un nuevo proceso cultural.
Las imágenes y los relatos vuelven a circular.
Llegan a nuevas personas.
A nuevas generaciones.
A contextos educativos.
De esta manera, el patrimonio continúa vivo no solo en la fiesta misma, sino también en las nuevas miradas que permiten comprenderla y compartirla.
A continuación presentamos La Flauta Mágica: un viaje al corazón de los Bailes Chinos, un libro fotográfico y narrativo realizado a partir de registros realizados durante distintas celebraciones del valle interior de la Región de Valparaíso.
En este libro, las imágenes no aparecen como fotografías aisladas.
Han sido seleccionadas, ordenadas y acompañadas por textos para construir un recorrido narrativo por la fiesta.
La historia es contada desde la voz simbólica de la flauta china, instrumento central de esta tradición. A través de su mirada, el lector recorre distintos momentos de la celebración: los preparativos, las promesas personales, la procesión, el ascenso al cerro y el cierre del encuentro comunitario.
El libro propone una forma de aproximarse al patrimonio que combina:
observación
fotografía
relato
y educación patrimonial.
Más que explicar una tradición desde fuera, busca invitar a mirarla desde dentro, siguiendo el ritmo de la fiesta y la experiencia de quienes participan en ella.
La versión que se presenta aquí permite explorar el libro en formato digital, manteniendo su secuencia visual y narrativa original.
De esta manera, el lector puede recorrer sus páginas y descubrir cómo una celebración viva del territorio se transforma en una experiencia de aprendizaje, memoria y creación.
Porque el patrimonio no solo se conserva.
También se mira, se interpreta y se vuelve a narrar.